Hay casas en las que empiezas a pensar dónde vas a meter las cosas antes incluso de entrar.
Aquí el problema es otro: decidir qué hacer con todo el espacio.
Tienes un salón amplio y luminoso, cocina completamente amueblada y patio privado.
También un dormitorio en planta baja. Para dormir, trabajar, recibir visitas o simplemente tener una habitación sin necesidad de subir escaleras.
Y después vienen el resto de habitaciones, baño completo, aseo, lavadero independiente, terraza y otra habitación adicional con diferentes posibilidades.
Aire acondicionado centralizado, armarios empotrados y toldos.
Y el garaje no es testimonial: tiene acceso para varios vehículos.